jueves, 17 de enero de 2008

Testimonio de makorino


Yo nací en Makorina y he vivido aquí toda mi vida. Todo funciona muy bien, así que no habría razón alguna para vivir en otro lado. Mis padres también nacieron aquí, pero hace muchos años, cuando todavía era llamado México y el gobierno estaba organizado de una manera completamente diferente. Algunas veces les da nostalgia acerca del país en el que nacieron que ahora ha desaparecido por completo, pero yo no los escucho. Por algo ese país dejó de funcionar y por algo éste continúa existiendo; tenemos una mejor organización política y social. No veo cual es la necesidad de deprimirse. Si algo no funciona, se cambia.


Al caminar por las calles de Makorina se pueden observar los efectos que el sistema de gobierno tiene. Ya que el gobierno no se mete mucho en los asuntos personales de cada comunidad, viajar de una a otra es como viajar a diferentes mundos. En cada comunidad se tienen diferentes reglas (escritas e implícitas), costumbres, tradiciones y fiestas. Aunque existen personas de otros países que nos critican por decir que no existe punto de unión entre los habitantes de Makorina, esto no es cierto. Sí, a los ciudadanos no nos unen las cosas que comúnmente caracterizan a los habitantes de un país (cosas que el gobierno impone al pueblo y no son elección libre), nos une una ideología: la libertad y el respeto.


Yo vivo en una comunidad de aproximadamente veinte familias llamada Kimaní. Kimaní está situada donde antiguamente era Puerto Vallarta, en el sur oeste del país. Las casas son de muchos colores: verdes, amarillas, moradas, rojas, azules…Por las calles se transita caminando, y entre las casas, tiendas, la escuela y nuestro famoso mercado, hay árboles y palmeras. En las afueras de la comunidad se encuentra el mar Kutafi (antes Pacífico) en donde es común ver a niños y adultos nadar y jugar en las tardes. Vivimos una vida muy tranquila, en la que un consejo incorporado por diferentes miembros de la comunidad toma las decisiones y en algunas ocasiones el gobierno interviene en las decisiones.


Aunque yo pienso quedarme en Kutafi indefinidamente, existen compañeros que buscan otra vida, y posiblemente irán a buscar otra comunidad que mejor represente su ideología. Eso es lo que mejor representa a Makorina, que los ciudadanos tienen la posibilidad de escoger la comunidad que mejor concuerde con la vida que desean llevar, nada en Makorina es impuesto u obligado.

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